Por Ing. Daniel Junior.
A todos nosotros cuando niños, al
presentarse la ocasión de de visitar a un pariente acomodado, compadre o amigo
de la familia; se nos advertía que debíamos tener el mejor comportamiento posible
en “casa ajena”.
Traigo esto a colación porque, nuestro país ha emigrado mas de un millón de
conciudadanos que se encuentran mayoritariamente en Europa (España) y Estados
Unidos de norte América, por decirlo de algún modo, tenemos mas de un millón
“en casa ajena”.
El presidente Dr. Leonel Ant. Fernández
R. se reunió recientemente con su homologo de la casa blanca, Barak Obama, para
tratar problemas de la cuenca del caribe y Centroamérica. Entre los problemas
tratados surgió el tema del flagelo de las drogas y el creciente consumo
interno en nuestro país. Lo cual constituye un fenómeno relativamente nuevo.
Creo firmemente que en nuestra patria
el creciente número de deportados ha influido considerablemente en esta
problemática social, con la subsecuente cosecha de inseguridad, vandalismo,
sicariato y narcotráfico. Esto por que algunos de nuestros jóvenes al llegar al
extranjero, tratando de encajar con el ambiente que encuentran o victimas de
una débil formación hogareña, son arrastrados por lo que ven hacer a sus
parientes y amigos.
Es pertinente recordarle a nuestra
gente en suelo extranjero, que ellos son la imagen de nuestra nación y que sus
acciones no solo empañan sus nombres y los de sus familias, sino las de todo el
país.
A veces piensan que pueden comportarse
con la irresponsabilidad e irrespeto a las leyes como se comportan en nuestro
suelo; y por eso muchos se enfrentan con la duraza de la ley en áreas de
transito, lanzando basura en las calles, ruidos en zonas residenciales y un
largo y lastimoso etc. Pero peor aun, cuando regresan al país en vez de exhibir
una conducta a nivel de las naciones industrializadas de las cuales vienen,
parecen trogloditas y tabernarios puestos en libertad en una selva donde impera
la anarquía y el desorden. Son muchos los que se portan muy bien, pero otros
son una verdadera vergüenza nacional.
Tenemos derecho a buscar mejores
condiciones de vida y luchar por un futuro mejor, pero no se olviden
recordarles a sus hijos, hijas y nietos… que uno debe portarse bien, en “casa
ajena”.
Un articulo que llama la atencion del prsidente dominicano*
UN PRESIDENTE DIGITAL, EN UN PAIS ANALOGO.
Por Ing. Daniel Junior.
Siempre hay que tener un pensamiento
positivo y esperar lo mejor del futuro; sin embargo, hay que tener los pies
sobre la tierra.
Cuando escucho a nuestro honorable
ciudadano presidente, Dr. Leonel Ant.
Fernández Reyna, intervenir en los foros internacionales y como presenta al
país ante las demás naciones, veo una dualidad en la percepción presidencial y
nuestra realidad cotidiana; opuesta, disímil y marcadamente diferente.
Nuestro país es una media isla de cerca
de 48 mil Km2 con una
ubicación estratégica envidiable, somos una especie de nexo o enlace entre el
caribe, centro, sur y Norteamérica; dotada de ventajas agrícolas, playas, clima
propicio para la fauna etc., como dijera el extinto líder reformista Dr.
Joaquín Ant. Balaguer Ricardo “un país rico, pobremente administrado” (siendo
él mismo, presidente constitucional y por consiguiente administrador del estado
dominicano).
Nuestro ilustre presidente, Fernández,
con su oratoria envolvente y verborrea impresionante, nos presenta como “el
ultimo refresco del desierto” con niveles de conectividad y telefonía móvil
asombrosos.
La realidad es que muchos de nuestros
centros tecnológicos en todo el territorio nacional lucen en estado de
abandono, por falta de mantenimiento u obsolencia.
Vale mencionar que desde el año 1996 el
país ha hecho enormes inversiones en el área tecnológica para ponerlas al
servicio de la educación, especialmente aquellos nichos sociales donde hay más
precariedad, y esto es loable. La intención inicial fue buena, magnífica… pero,
en ejemplo, un vehiculo por bueno que
sea o aun nuevo, sin mantenimiento se atrofia y se pierde la inversión.
Como profesional de la informática,
cito esta área, pero son muchas las dependencias donde nuestro país adolece de
atención, y el criterio politiquero es apantallar en días electorales y luego
de ganar, olvidarse del pueblo que en las urnas fue como `ovejas al matadero` a
beneficiar a un grupito en desmedro de las grandes mayorías del país.
Distinguido señor presidente, ahora es
que el país lo necesita, si los pobres son importantes en elecciones, recuerde
que las celebraciones y júbilos de triunfo solo se escuchan en los alrededores
del palacio presidencial, pero en los barrios marginados y en las comunidades
remotas del país, sentimos que tenemos un presidente digital en un país
análogo.
SOMOS ISABELINOS, DE PUERTO PLATA, REPÚBLICA DOMINICANA.








